La situación de exámen me estresa.
Tantas horas de estudio, salidas resignadas y fumar, nervios, mate y otra vez fumar. Hacer un resumen, leer, repetir. Yo no se por que pero para mi estudiar para un exámen (me refiero a un final) lleva todo un protocolo. Primero, organizar los días que le voy a dedicar a cada uno teniendo en cuenta las distintas opciones de fecha; después escribirlo todo en la agenda y, por último, la realización del acto: estudiar y presentarme.
Cuando rindo un final siempre me pongo nerviosa (y no solo me refiero al día del exámen mismo sino también en los días previos), salgo de mi casa exageradamente temprano (y no por error de cálculo) y llego a la facultad. Busco el aula y espero sentada afuera, debajo de una torre de apuntes y fotocopias, como si me fuera a aprender todo en ese momento (algo que nunca va a ocurrirme a mi). De a poco van llegando los otros que rinden y, de golpe y porrazo, aparece la/s profesora/s o el/los profesor/es.
"Sentate acà", "tema 1, tema 2", y la peor "ya empezó el examen"...ayyyy ese es el momento crucial, cuando leo lo q sea que me tomen se define. Empieza la luche interior de responder lo que me piden, de ser concreta y no dar vueltas. Encima los nervios del exámen me provocan una letra de m... q no la entiendo ni yo. Soy lenta cuando rindo escrito, siempre soy de las que quedan para lo ùltimo y la profesora me mira pensando "dale nena que me tengo q ir a hacer la comida", por suerte nunca me dijeron nada, pero estoy segura de que lo piensan. Cuando me voy (o me echan) deben respirar hondo con un grito reprimido de "al fin!".
Miren todo lo que significa un exámen de este tipo para mi que faltan dos dias para presentarme a uno de Teología y ya estoy que camino por las paredes.
Por todo esto y mucho mas yo prefiero los exámenes orales