11.06.2008

No me lo esperaba

Y llegó la tortura anual. Se acercó lentamente casi sin que me diera cuenta. En puntas de pie, despacio y sin un solo ruido. Pero finalmente llegó, me atrapó bruscamente y no pude decir nada. No puedo evitarlo, ni yo ni nadie. Lo único que me queda es encerrarme y prender el aire acondicionado para ver cómo afuera la gente se desespera caminando acalorada.
Maldito calor pre-verano. Lo odio en Buenos Aires.

10.22.2008

Palabras

Palabras que quedaron en la esquina de mi casa, escondidas en el fondo del placard...resuenan en el hueco de mi almohada.

3.12.2008

Soy una persona de concentración débil, vos podés hablar y hablar y hablar y hacerlo divertido pero si pasaron más de 30 minutos y yo no abrí la boca, consideráme perdida.

RutinA. RutinE. RutinI. RutinO. RutinU

He vuelto a la rutina. Otra vez el año lectivo de levantarme temprano, tomar el colectivo cuando aún es de noche, empezar a hacer trabajos en grupo y escuchar, escuchar, escuchar a los profesores que se suceden en las mañanas de mi vida.
De vuelta en la facultad y cada vez más cerca de la meta final. De vuelta en los mismos pasillos que desde hace cuatro años camino y en el bar en el que -desde hace el mismo tiempo- tomo mi café con leche y observo el comportamiento de gente "nada vulgar".
Hoy me puse a reflexionar sobre todo lo que trae aparejado estudiar una carrera universitaria y me di cuenta de que nunca había reparado en cómo crei personalmente en todo este tiempo...es decir, cómo hoy me conozco mucho mejor. Conozco mis mañas, las cosas que odio o que me gustan, sé exactamente qué profesores me van a caer bien al instante de verles la cara (lo mismo no me pasó con mis compañeros/as, a los que lamentablemente terminé de conocer hace muy poco y por eso siempre estoy sola), conozco mis tiempos y mi propio orden mental. En fin -y para ser breves- la facultad me enseño mucho del mundo, de lo que esta afuera, pero también me enseño mucho de mi. (BIENVENIDO SEA)

2.24.2008

Insomnia

No puedo dormir y mirá que doy vueltas y vueltas y no me puedo dormir. Prendo el aire acondicionado, lo apago, lo programo para que se apague en una hora y nada. Doy vueltas y saco las sábanas del lugar adónde deberían estar y me acomodo, las acomodo, para arriba, para abajo, me enrosco y...sigo despierta. De pronto abro los ojos y me doy cuenta de que estaba divagando, pensando en mi futuro, en nombres que me gustan ¿que hago? así nunca lo voy a lograr. Me levanto y voy hasta la cocina, abro la heladera para tomar un poco de agua y, casi automáticamente, prendo la luz! Ya estoy desvelada, esa luz que me hizo fruncir el seño y mirar el suelo, me quito el poco sueño que tenía.
Ahora, desvelada, me siento en la pc.

2.13.2008

Googlemanía


Empiezo a reconocer que esto de buscar nombres en Google me obsesiona. hasta llegué a poner los nombres de mis padres para saber si aparecían en alguna página y si descubría un pasado secreto en ellos. Al principio lo hacía por curiosidad, conocía a alguien e iba directo al Google...para ver qué onda. Pero ahora que ya los busqué a todos y que los empiezo a re-googlear para saber si hicieron algo mientras no los googleé me doy cuenta de que la cosa ya es seria.

2.12.2008

prefiero los orales

La situación de exámen me estresa.
Tantas horas de estudio, salidas resignadas y fumar, nervios, mate y otra vez fumar. Hacer un resumen, leer, repetir. Yo no se por que pero para mi estudiar para un exámen (me refiero a un final) lleva todo un protocolo. Primero, organizar los días que le voy a dedicar a cada uno teniendo en cuenta las distintas opciones de fecha; después escribirlo todo en la agenda y, por último, la realización del acto: estudiar y presentarme.
Cuando rindo un final siempre me pongo nerviosa (y no solo me refiero al día del exámen mismo sino también en los días previos), salgo de mi casa exageradamente temprano (y no por error de cálculo) y llego a la facultad. Busco el aula y espero sentada afuera, debajo de una torre de apuntes y fotocopias, como si me fuera a aprender todo en ese momento (algo que nunca va a ocurrirme a mi). De a poco van llegando los otros que rinden y, de golpe y porrazo, aparece la/s profesora/s o el/los profesor/es.
"Sentate acà", "tema 1, tema 2", y la peor "ya empezó el examen"...ayyyy ese es el momento crucial, cuando leo lo q sea que me tomen se define. Empieza la luche interior de responder lo que me piden, de ser concreta y no dar vueltas. Encima los nervios del exámen me provocan una letra de m... q no la entiendo ni yo. Soy lenta cuando rindo escrito, siempre soy de las que quedan para lo ùltimo y la profesora me mira pensando "dale nena que me tengo q ir a hacer la comida", por suerte nunca me dijeron nada, pero estoy segura de que lo piensan. Cuando me voy (o me echan) deben respirar hondo con un grito reprimido de "al fin!".
Miren todo lo que significa un exámen de este tipo para mi que faltan dos dias para presentarme a uno de Teología y ya estoy que camino por las paredes.

Por todo esto y mucho mas yo prefiero los exámenes orales