10.10.2006

Como un huevo frito

Hoy me di cuenta de que poco a poco esta llegando el calor. Se apodera de Buenos Aires como una peste inundandolo todo, viene lento, tranquilo y cuando llega el mes de noviembre ya se asienta para hacernos la vida mas infeliz por los proximos 5 meses. Si hay algo que no soporto es el calor en la ciudad: el olor a chivo en el colectivo, el sol que brilla sobre el asfalto y lo calienta como si fuera una parrilla adonde nos van asar (donde podria freirse hasta un huevo frito), los departamentos chiquitos (como el mio) que se transforman en hornos a presion y no hay manera de que entre ni siquiera un soplo de aire frio, los subtes como invernaderos, la gente pegoteada y molesta.
Yo sufro tanto el calor. En invierno es mas facil, porque te cagas de frio, si, pero agregas otra capa de abrigo encima o una frazada y listo. El verano en la ciudad me enferma: por mas ropa que te saques el calor no se va.
Deseo con toda mi alma que el calor empiece un día antes de Navidad termine el 30 de enero. Asi puedo emigrar, escapar.

No hay comentarios.: