Es esa sensación que se sale del cuerpo, que se te van las manos, que tenés el pie preparado para el próximo paso...pero la barrera interna te pone un STOP grande como una casa. Es eso que te pasa un domingo en que ya te cansaste de estudiar, de ver tv o de lo que sea que estabas haciendo. Es eso que te ataca y no lo podés superar hasta que lo concretás. Esas ganas de hacerlo me consumen. Pero no puedo, no me dejo, me reprimo, me despejo con algo más. Lo escribo para superarlo, lo escupo en un monitor para que ahí se quede, que no salga, que no se te salga, no cruces la barrera porque el tren te puede llevar por delante.
Ahh! a mi los domingos me fulminan y nunca voy a entender por qué me llenan de melancolía. Porque sí, lo reconozco, soy una persona soñadora...pero los domingos es como si me inyectaran dosis extra de fantasía. Mis domingos son días de música, de mucho mate y facturas. ¡Si hace frío se potencia mucho más!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario