Llega un momento de la vida en que uno tiene que aceptar su propia personalidad...aunque no le termine de gustar por completo.
Hoy es el mío.
Hoy le encontré la razón de por qué cuando leía los cuentos infantiles era tan ansiosa que iba directo al final y por qué, un poco más grandecita, acumulaba pilas de libros en mi mesa de luz y todos estaban por la mitad. Hoy le encontré la razón a mis ganas eternas de viajar, a mis dudas frente a las carreras largas, a mis curiosidades (incluyendo fisura de muñeca auto-producida y efectos anestésicos), a mi fobia al compromiso.
Y sí, inevitablemente llega un momento en que lo aceptamos con la frente en alto o nos resignamos con cara de nada -levantando los hombros-, pero yo decido aceptarlo con orgullo.
Nací, viví y seguiré padeciendo mi naturaleza nómade.
Me aburriré rápido de las cosas como lo hice hasta hoy.
Lo acepto, me mudo y sigo en otro lado...a veces se siente renovador =)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario